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Una casa patricia restaurada alberga el pequeño Hotel-Pensión de cuatro estrellas, donde la atención personal y el servicio de primera calidad se escriben con mayúscula. Tanto en el desayuno como por la tarde estamos siempre disponibles para usted en nuestro elegante salón y hacemos posible lo imposible. Desde una entrada para la Ópera para ver el estreno del gran Pavarotti hasta todos los servicios necesarios para reuniones de turistas de negocios: en Altstadt se satisface cada deseo por usted.

Historia

El hotel, situado en el distrito vienés número 7 en la zona Spittelberg, uno de los barrios de los artistas de la ciudad, fue construido en 1902 en el llamado “Estilo de las calles del anillo” o “Ringstrassenstil”.

El edificio fue originalmente el palacio urbano de un industrial de la monarquía austro-húngara.

Fue el propietario de una de las mayores empresas de producción sanitaria y utilizó el palacio más tarde como expositor de sus productos.

Con el paso del tiempo fueron levantadas naves de fábricas en el patio del edificio, las cuales han sido reformadas en “lofts” en los últimos 20 años.

El edificio resulta muy interesante desde el punto de vista arquitectónico e histórico ya que fue el primer edificio construido en Viena con techos de tono acerado.

En los años 50 albergó el edificio una pensión. En los últimos años anteriores a la apertura del “Altstadt Vienna” el edifico fue habitado por emigrantes de Rusia, los cuales obtenían los permisos de salida para Estados Unidos, Canadá o Israel.

En 1991 el edificio fue reformado por Otto E. Wiesenthal en el “Altstadt Vienna”, entonces con 24 habitaciones y suites. O.E. Wiesenthal había trabajado hasta entonces como manager de la industria de los ordenadores, en la industria KFZ y en diferentes bancos; y había soñado siempre con ser el propietario de un hotel donde además pudiera dar cobijo a su extensa colección de cuadros.